Resumen Ejecutivo: Mercado Energético Chileno
El crecimiento sostenido de la economía chilena en los últimos años, alrededor del 6.3%, ha implicado un crecimiento continuo de la demanda energética en el país. Esto significa prácticamente el agotamiento de la capacidad del mayor sistema interconectado nacional, el llamado sistema interconectado central (SIC). Por otro lado, el crecimiento real de las instalaciones de explotación de minerales en la zona norte, probablemente el área minera más grande del mundo, y las proyecciones de inversiones del sector (estimada en 9.600 MUSD antes del 2008) significan una enorme demanda de energía en los próximos años. Esto implicará un rápido crecimiento en la actividad de generación energética para esa zona y que abastecida por el sistema interconectado del norte grande (SING),
La relación entre demanda energética vs. capacidad instalada chilena y la inseguridad en la producción de energía eléctrica, han requerido del Gobierno esfuerzos concretos por incentivar al sector, en especial en todas las fuentes de energía renovables, así como también una estimulación en los grandes proyectos, centrados en los sectores de la hidroelectricidad y las termoeléctricas de ciclo combinado. Se espera un incremento de generación, en los próximos años, en un monto cercano a los 5.4 GW para el SIC. Esto último no está exento de problemas debido a la resistencia natural al uso de grandes reservas acuíferas de los ríos del sur del país así como la inestabilidad en el abastecimiento de gas natural, el cual se ha visto severamente dañado por las últimas acciones de los gobiernos de los países vecinos, Argentina y Bolivia, grandes poseedores del recurso pero cuyo abastecimiento no está garantizado para Chile.
El Gobierno de Chile apuesta por un rápido incremento en la capacidad de crecimiento del abastecimiento en energías renovables, en especial eólica, solar, biomasa y geotérmica, sin el descarte de otras. Se espera atraer una inversión que signifique una instalación no inferior a los 500 MW antes del 2009.
Desde el sector económico Chile representa un interesante mercado de inversiones, particularmente en el campo energético, y como un ejemplo de apertura y visión de negocios en la generación eléctrica está el hecho que el sector se encuentra por completo en manos privadas, Chile posee una economía fuertemente dominada por el libre mercado y una no menos interesante geografía, apta para grandes inversiones en renovables como la energía solar, en el norte; en eólica, con numerosos valles a lo largo del país con un potencial muy alto, así como fuentes geotérmicas en diferentes regiones, y más de 4.000 Km. de costa, etc.
El estado chileno, optando por la vía del incentivo, ha preparado esquemas de financiamiento compartido para estudios de inversiones en energías renovables, así como también por modificaciones al sistema legal, mediante la adopción de reformas, conocidas como las leyes cortas 1 y 2. Estas modificaciones ayudan a estimular fuertemente el establecimiento de generadoras de capacidades inferiores a los 10 MW.
Por último, y no menos importante, son los tratados de libre comercio (FTA) que ya ha firmado Chile y otros que están en debido curso, lo que fomenta y apoya las inversiones. Estos tratados han sido con Canadá, USA, Comunidad Europea, Corea, etc. Y además Chile es miembro asociado del MERCOSUR. Actualmente trabaja en otros FTA's con países del Asia como China, Japón, India, etc
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